La semana del 18 al 24 de abril estará atravesada por condiciones típicas de otoño en Argentina, con el avance de un sistema frontal que impactará en gran parte del centro y norte del país. Este fenómeno generará lluvias, tormentas y un posterior descenso térmico que se sentirá con fuerza hacia el final del período.
El desplazamiento de este frente, de oeste a este, favorecerá la formación de precipitaciones en zonas con alta humedad, especialmente en el Litoral y el noreste argentino, donde se esperan los mayores acumulados de agua, según detalla el sitio Meteored.
Lluvias y tormentas: qué regiones serán las más afectadas
El inicio de la inestabilidad se da con precipitaciones en la región de Cuyo y sectores cordilleranos, particularmente en Mendoza y el norte de Neuquén, donde el relieve potencia las lluvias y puede dejar acumulados significativos.
Con el correr de los días, el sistema frontal avanzará hacia el noreste y activará lluvias en el centro del país y el NOA. El momento más intenso se prevé para el lunes, cuando provincias como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y gran parte del NEA registrarán tormentas con acumulados importantes, que en algunos casos podrían superar los valores habituales.
Entre el martes y el miércoles, el foco se trasladará hacia Corrientes, Misiones y zonas cercanas a Brasil y Uruguay. Allí se concentrarán los mayores registros semanales, con un escenario de elevada carga de humedad que podría tener impacto en suelos ya saturados y en la actividad agropecuaria.
Descenso de temperatura: llega el aire frío al país
En paralelo a las lluvias, se producirá un cambio de masa de aire que marcará el pulso térmico de la semana. El período comienza con temperaturas elevadas en el norte, con máximas que superan los 30°, producto de la presencia de aire cálido y húmedo.
Sin embargo, el pasaje del frente durante el lunes provocará un quiebre en estas condiciones. A partir de ese momento, se instalará aire frío desde el sur que hará descender de forma progresiva las temperaturas en la región pampeana y el centro del país.
Hacia el cierre de la semana, el enfriamiento será más notorio, con máximas moderadas y mínimas en descenso, especialmente en el sur. Incluso, podrían registrarse heladas en la Patagonia y en zonas elevadas de Cuyo.
Este escenario climático, con lluvias abundantes y posterior descenso térmico, será clave para distintos sectores, en particular para el agro, que deberá adaptarse a las condiciones cambiantes propias de la estación.